carta diez. de diez sensaciones despertadas...
amado:
un 3 de febrero te ví la piel morena, sentí tu único olor bajo el rayo chileno de sol, bajo los árboles de ésta plaza.
vi como la primera sensación me recorría.
la sorpresa de ver un ser nuevo en la totalidad de la palabra y mucho más allá.
porque estabas renovado, te veías fresco! atento a los aluviones de información y de refrescantes días que iban a sumergirte en este chile que a veces es maloliente y que a veces como azucena, lanza gritos de añoranza en aromas para ser amado...
chile te encontraba y mi corazón sin notarlo, se dejó seducir por los químicos de tu cuerpo.
así vinieron a mí otras nueve sensaciones...
te abracé para saludarte, nos abrazamos. quise que fuera más largo el hallazgo...
caminamos, me gustó sentir que eras más alto.
te hablé y atento me oías observando y me fascinó saber que te gustaba lo que yo hablaba.
adoré hablarte de lo que yo quería significar para tí. de que no temieras de que iba a cuidarte.
adoré también hablar de la perfección.
me gustó salir contigo y que me abrazaras así...
ya nunca más quise estar sin tu abrazo...
me gustó besarte, me gustó mirarte los ojos.
ya ha pasado tiempo, diez meses desde que te conozco un poco.
y me siento feliz de concretar la oportunidad de conocernos más profundamente.
te amo julio. ya lo sabes moreno y fuerte mexicano.
sabías que en el horóscopo chino eres gallo?
mi gallo rojo, te amo con roja pasión y cordura...


anacrónico dijo
y no estoy ni cerca de ti, no soy guapo, no soy demasiado culto, no soy tan buen amigo como otros que te dejan besos y te escriben a diario.
No soy tan antento como otros que se que si lo son.
Tal vez yo nunca sea el que mas este atento. porque nací siendo anacrónico. Siempre estoy a destiempo. también en otro lugar.
Pero... yo te amo.
17 Diciembre 2006 | 08:00 AM